Castillo en Corcubion, con 50000 m² construidos, 700 m² útiles, 50000 m² metros de parcela, 1 dormitorios, reformado, exterior, 1800, zonas verdes, 1 plantas del edificio, acceso adaptado movilidad reducida, acepta animales
Un castillo. Tres siglos de historia. Una oportunidad que jamás volverá a existir.
Existen propiedades de lujo. Y existen legados que trascienden el tiempo.
Este extraordinario castillo del siglo XVIII, con siglos de historia real documentada, domina el Atlántico desde uno de los enclaves más privilegiados de Galicia. Una propiedad absolutamente irrepetible, restaurada con el máximo respeto por su arquitectura original y conservada en un estado excepcional.
Con 50.000 m² de finca, de los cuales 22.000 m² están protegidos por un histórico muro de piedra, y 3.000 m² construidos 700 m² destinados a la residencia principal, el conjunto conserva intacta la esencia de una fortaleza histórica: calles interiores, doble hornabeque, garitas de piedra, murallas con mirillas y una orientación completamente abierta al mar.
La propiedad disfruta además de acceso directo y privado a la playa, con la posibilidad de instalar un embarcadero privado, sujeto a las autorizaciones correspondientes, así como un helipuerto, elevando el nivel de exclusividad a una categoría excepcional.
Su singularidad permite desarrollar un proyecto de máximo prestigio, compatible con la normativa patrimonial y urbanística: un hotel boutique de lujo, un club privado, un restaurante gastronómico de referencia, un exclusivo wellness spa, una galería acristalada integrada en el patio histórico, un glamping de alta gama o un espacio destinado a eventos y experiencias únicas.
Porque el verdadero lujo no puede fabricarse. No pueden construirse nuevos castillos del siglo XVIII. No pueden recrearse tres siglos de historia. No puede reproducirse un promontorio natural con acceso privado al Atlántico. Y, sobre todo, no puede copiarse la identidad de un lugar que ha permanecido inalterable durante generaciones.
Una propiedad destinada a quienes no buscan una inversión, sino la custodia de un legado único e irrepetible.
